Pon estilo en tu casa moderna con escaleras de diseño

Pon estilo en tu casa moderna con escaleras de diseño

Las escaleras interiores son uno de los elementos constructivos más clásicos en el mundo de la Historia del Arte y que devienen, finalmente, en decorativos sin perder su utilidad. Básicamente hablamos de escaleras que efectivamente suben de un espacio construido a otro (es decir, siguen cumpliendo el requisito principal de su misma naturaleza) pero que evolucionan de forma tal que se constituyen en un elemento de ornamentación más, llegando a ser, en ocasiones, el principal de una estancia. Es decir, excluimos en este sentido a escaleras falsas, que no llevan a ningún sitio y que se hicieron populares hace unas décadas. Eran como trampantojo constructivo y truco visual que pretendía trasmitir espacios inexistentes.

 

Pero dentro de las auténticas escaleras nos encontramos con uno  de los elementos más conocidos de la historia del arte, con obras maestras de autores como Miguel Ángel o Bernini. Estos autores se dedicaron en el Renacimiento y el Barroco a retorcer el espacio interior a merced del uso magistral de los vanos y a una estructura de las formas que desprendía mensajes y sentimientos. Sin duda alguna hablamos de obras admirables, auténticos iconos del Arte. Pero, ¿es posible reproducir algunas de esas sensaciones en las escaleras de las casas de diseño? La respuesta debe de ser, obligatoriamente, afirmativa.

 

Decidiendo la filosofía

Lo primero que debemos de hacer para instalar una escalera de "interés artístico" en las casas de diseño es decidir la filosofía de la misma. Es decir, si queremos una escalera maciza o una hueca, en cuyos vanos podamos poner otros elementos diferentes que sirvan de adorno o bien, sobre todo, como espacios de almacenaje. No es cuestión baladí, puesto que de esta primera decisión se derivarán todas las posteriores a tomar.

 

El primer impulso puede ser el de aprovechar los espacios vacíos para introducir lugares de almacenaje (que nunca sobran en una casa, aunque sea de diseño). Pero hay que pensarlo detenidamente, ya que con esta opción lo que haríamos sería recargar, quizá en exceso, el carácter compositivo del conjunto. Así que no debemos dejarnos guiar por el primer impulso.

 

Escaleras para almacenaje

 

 

Y ¿qué materiales usamos?

Lo más habitual en estos casos es utilizar materiales cálidos, maderas o estucados de colores claros, y que además cuadren con el conjunto de lo contenido en la casa. De esta forma, si tenemos un espacio interior protagonizado por la madera deberíamos optar por una escalera de carácter similar, exactamente lo mismo que si tenemos un esquema tipo loft, con techos altos y aspecto minimalista de color blanco tendríamos que tener una escalera que continuase con tal estética.

 

escaleras cálidas

 

Con todo hay que tener en cuenta que la escalera es un lugar de tránsito, por lo que no solamente tiene que ser "bonita" sino también cómoda y segura. De nada nos sirve que nuestra composición sea ideal y de gran efecto estético si resulta que apenas la utilizamos por ser realmente complicado subir y, sobre todo, bajar por ella.

 

 

¿Y la forma?

En cuanto a la forma cualquier cosa que digamos será poco menos que un brindis al sol, por cuanto aquí lo que tendremos es que adaptarnos a la misma casa, y no al revés. Si intentamos cuadrar el espacio para nuestra escalera y no nuestra escalera para el espacio estamos plantando la semilla de un lugar poco acogedor, que puede albergar diferentes elementos muy espectaculares pero que carecerá de cualquier tipo de armonía.

 

Esto se refiere sobre todo a la elección entre escaleras directas y aquellas en forma de "ele" que hacen un quiebro a mitad de la subida. Existen, evidentemente, otras formas compositivas en las escaleras. Seguramente, de ellas, la más usada sea la "escalera de caracol". Realmente este tipo de escaleras tienen varias ventajas. La primera y fundamental es de carácter espacial, ya que ocupan muy poco espacio y permiten resolver el paso de una planta a otra de  forma sencilla y funcional. Además, tienen un potencial estético muy grande y varias posibilidades compositivas, por lo que no necesariamente crearán el mismo efecto en todos los sitios donde aparezcan. Como elementos negativos podemos señalar la dificultad de su construcción y el hecho de que pueden no resultar demasiado cómodas sin el adecuado espacio interno.

 

 Escaleras de caracol

 

En ocasiones cuando el espacio es angosto la solución utilizada es crear una escalera de caracol muy estrecha. Es una solución práctica, pero puede llegar a resultar tan agobiante en su tránsito que termine por empujar a los habitantes de la casa a no hacer adecuado uso de todas las alturas por no subir o bajar por ella. Por esa razón es importante considerar todos estos factores antes de lanzarse a la construcción de una escalera de caracol.

 

También podemos citar aquí las escaleras con forma de "U", que resultan similares en concepto a las que tienen forma de "ele" solo que a mitad de la subida retornan sobre sí mismas. Habitualmente son más empinadas, y tienen, por norma general, un aspecto más clásico.

 

Escaleras con forma de L

 

Los escalones

Que los escalones son los elementos fundamentales de una escalera puede parecer evidente para cualquiera. Pero, curiosamente, es algo que nos empeñamos en olvidar de forma habitual, dejándonos cegar por otros elementos quizá más llamativos, más estéticamente atractivos. Si solo nos fijamos en estos últimos e instalamos unos escalones poco cómodos en realidad estaremos arruinando, de forma fatal, la escalera.

 

La medida habitual del paso es de unos treinta centímetros, mientras que el contrapaso (la altura del escalón) es de unos dieciocho centímetros. Ambos elementos son igualmente importantes. Una escalera demasiado estrecha creará una impresión de angostura, y resultará peligrosa especialmente en su bajada, mientras que una con el paso demasiado largo resultará poco cómoda y no aprovechará eficazmente el espacio de la casa.

 

 

En cuanto al contrapaso, escoger la altura adecuada es fundamental. Por encima de ella cada escalón será una auténtica odisea, mientras que por debajo las personas con problemas articulares sufrirán en exceso. Aunque parezca lo contrario resultan igualmente nocivas ambas situaciones. Es decir, escalones más bajitos no implican, ni mucho menos, pasos más sencillos.



Escalones de todas las formas

Nuevamente aquí debemos remitirnos a la comodidad. La escalera puede ser un elemento decorativo en las casas de diseño, pero es sobre un elemento funcional, y como tal debe de actuar. Así, los escalones y su construcción tiene que ser, sobre todo, cómoda, y a partir de ahí, lo que la imaginación dicte.

 

 

Hace unos años se pusieron de moda escaleras con escalones que solamente cubrían la mitad del espacio, es decir, escalones para la pierna derecha y escalones para la pierna izquierda. También se han visto escalones transparentes que crean el efecto de estar ascendiendo por el aire; escalones realizados en tablones lisos con vanos entre ellos, de tal forma que exista aire entre las alturas de los mismos.

 

E incluso escalones irregulares, diferentes los unos a los otros. Este efecto se puede conseguir de forma muy sencilla, por ejemplo, combinando escaleras de madera y diferentes colores de decoración, mejor si es con un tono vintage lo que logra un efecto que está muy de moda.

 

 

Integrando escaleras y mobiliario

¿Te imaginas que las escaleras de las casas de diseño pasen por la encimera? Pues aunque no te lo creas hablamos de una tendencia en las casas modernas. Y es que integrar las escaleras en el mobiliario es una tendencia cada vez más seguida que cuenta con tantos admiradores como detractores. Que una escalera pase por una mesa o por una encimera es una idea muy impactante y puede resultar extremadamente atrayente en lo estético, pero antes de dar el paso de lanzarte a ella tienes que tener bien claro que lo deseas. Recuerda lo que hemos dicho tantas veces: la escalera es un elemento de utilidad, no únicamente con carácter estético.

 

 

¿Y las barandillas?

Hubo unos años en los que parecía que las barandillas, balaustradas y pasamanos quedaban totalmente olvidados en las escaleras de interior. Arrinconando a estos elementos por el carácter minimalista, casi de diseño zen, y que tan de moda lleva estando desde hace tiempo. Hoy en día estos elementos son mucho menos abundantes que en el pasado, pero siguen apareciendo. Eso sí, con unas características especiales. En otras palabras, si recurrimos a una barandilla en una escalera de interior tiene que ser por una razón, y esa razón tiene que tener, además, una adecuada respuesta estética. Es decir, no será solamente una barandilla, sino una barandilla de un determinado material con una determinada estética y un diseño particular. La vuelta a lo clásico tamizada por la visión de la modernidad, eso son las barandillas hoy en día. Aunque también distinguimos una nueva tendencia, que es la de prescindir de barandillas y optar por el vacío. 

 

Escaleras sin barandilla

 

 

 

¿Barroquismo o minimalismo?

Evidentemente, esta decisión tiene que ser personal en cada casa. La tendencia parece ser a un minimalismo extremo, donde las escaleras se confunden con el entorno y no destacan por colores agresivos y carácter constructivo muy llamativo.

 

Pero existen también trabajos modernos con escaleras extremadamente barrocas, casi manieristas, que funcionan perfectamente en su contexto adecuado. La elección tiene que ser personal y no puede comprender solo la escalera sino todos los elementos del hogar.

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