Salud y madera, el material más natural

Salud y madera, el material más natural

La madera es una de las materias primas constructivas más antiguas dentro del género humano. Buena muestra de ello son, por ejemplo, los restos de maderas petrificadas manufacturadas que se han encontrado en diversas cuevas del paleolítico, como las del Monte Castillo, en Puente Viesgo (Cantabria). Pero además tenemos que pensar que las primeras estructuras constructivas en lo referente a casas de uso habitual (es decir, no fortalezas ni palacios) estaban hechas con madera, por ser un elemento constructivo relativamente barato y accesible en la mayoría de los lugares del mundo. Si no han llegado hasta nosotros ha sido, sencillamente, porque el paso del tiempo ha actuado sobre ellas con toda su intensidad, y apenas quedan restos líticos de esas épocas. Pero una cosa está clara: la madera es un componente arquitectónico de primer orden en el género humano.

 

¿Por qué la madera tuvo esa importancia en la antigüedad?

Si la importancia que alcanzó la madera en el pasado es tan fundamental (hasta hace apenas un siglo no se utilizaba otro material en la construcción de las estructuras urbanas) era sobre todo por el acceso que el pueblo tenía a ella. Efectivamente, la explotación comunal de los montes era uno de los elementos fundamentales en la estructura económica de ciertos lugares durante la Edad Media o la Edad Moderna, convirtiéndose casi en el único en ciertos lugares con especial riqueza boscosa. Allí los vecinos podían hacer un uso controlado de los árboles de los bosques comunes, siguiendo un complejo entramado normativo contenido en las ordenanzas concejiles, y que buscaba no solamente proveer a los vecinos de madera para sus construcciones (y para alimentar el fuego de sus hogares) sino también, y quizá sobre todo, el mantenimiento de la integridad de esos montes. De tal manera la madera era una materia prima barata y fácil de conseguir que se utilizaba literalmente para todo.

 

Bosque

 

¿Y en la actualidad?

En la actualidad, y después de unos años en los que apenas se utilizaba como elemento arquitectónico, la madera vuelve a ocupar un lugar central dentro de la industria. El descubrimiento de nuevas fórmulas constructivas, el gusto por el aspecto vintage que propicia la aparición de la madera y, en general, la mezcla de elementos estéticos y prácticos ha propiciado este renacimiento.

 

Resistentes y duraderas

La madera presenta en la actualidad, gracias a las medidas de tratamiento más modernas, unas condiciones de resistencia y durabilidad equiparables con cualquier otro elemento constructivo. Resulta paradójico pensar que, por ejemplo, la madera es más resistente frente a la acción del fuego que el propio hierro, gracias al uso de tratamientos protectores modernos. Además, presenta una enorme durabilidad, ya que la madera es extremadamente resistente a los cambios ambientales y aguanta muy bien la labor erosiva de los meteoros. La conclusión es que una buena casa de madera tendrá idéntico mantenimiento que otra con similares características de otro material constructivo.

 

resistentes

 

La importancia de la estética 

Entonces, habida cuenta de las ventajas anteriores, veremos que la elección por una estructura de madera es, en cierta medida, estética. En otras palabras, dadas sus fantásticas proporciones y características que permiten afirmar que las casas modernas realizadas con madera tienen igual resistencia que las hechas con materiales metálicos, por ejemplo, la tendencia a las primeras viene dada, como dijimos, por un factor puramente estético. Una casa de madera presenta una interactuación con el ambiente mucho más lograda que otra creada con elementos menos naturales. Además, presenta un acabado de corte que podríamos denominar "rústico" muy del gusto de quienes gustan de lugares tradicionales y climas umbrosos y lluviosos. Será como tener una casita de montaña tradicional, pero con todas las comodidades que presentan las nuevas modalidades constructivas. Y esta tendencia estética se ha visto mucho más agudizada en los últimos años, con la evolución de los bo-bos (bohemios-burgueses) hasta el fenómeno hipster, que plantea una cierta vuelta a los orígenes y a la naturaleza y que encuentra en las cosas tradicionales y la estética vintage uno de sus elementos de identidad. Es por eso por lo que las casas modernas incorporan, en muchos casos, la madera como eje constructivo principal. Ahora ir a vivir a un pueblo no implica necesariamente cambiar la comodidad de la ciudad por los avatares del campo, con una casa construida en madera podemos tener la seguridad de que nuestras posibilidades serán exactamente las mismas que en la gran urbe.

 

 

Salud gracias a la madera

Salud gracias a la madera

 

¿Puede influir el elemento constructivo básico de nuestra casa en la salud de quienes la habitamos? La respuesta es que sí, y mucho. Esa es otra de las razones por las que la madera se encuentra tan de moda en la actualidad. Y es que hablamos de una de las materias primas fundamentales y más sanas que podemos encontrarnos. En otras palabras, nuestra salud será mejor en una casa de madera. ¿Por qué? Por muy diversas razones: la madera absorberá y expulsará la humedad del ambiente, propiciando un interior cálido y agradable y reduciendo la humedad en el aire (con lo que eso puede favorecer, por ejemplo, a personas con afecciones respiratorias, como asmáticos); la madera, además, no tiene campos electromagnéticos, por lo que una casa de madera estará aislada en este sentido, y favorecerá el sueño de sus habitantes, reduciendo, además, los problemas de nervios, circulatorios o de estrés; y resultan casas extremadamente silenciosas (hasta cinco veces más aisladas acústicamente que una casa de ladrillo u hormigón) por lo que el descanso es más efectivo al encontrarse completamente conseguido el silencio dentro de la casa. Por todas esta razones hablamos de habitáculos extremadamente confortables y beneficiosos para personas con tendencia a padecer enfermedades respiratorias o niños pequeños, por ejemplo.

 

 

Ahorra energía, invierte en madera

El del ahorro energético es uno de los elementos que más deben preocuparte cuando pienses cómo construir tu casa. Hablamos no solamente de un factor que puede hacer variar bastante tus gastos mensuales (a más derroche energético más onerosa será la factura de luz o gas) sino que también es un factor de primer orden en lo medioambiental (a más derroche más consumo y mayor número de recursos que gastamos). Nuevamente aquí la madera se erige como una solución magnífica, ya que hablamos de un aislante térmico de primer orden, ya que tiene una muy baja conductividad térmica. Ello propicia que las casas de madera presenten un ambiente fresco en verano y cálido en invierno. O, en otras palabras, hacen innecesario el gasto de grandes recursos en calefacción o aire acondicionado. El planeta te lo agradecerá y tu bolsillo lo notará para bien.

 

 

La casa perfecta en verano

Las casas de diseño construidas con madera resultan el refugio perfecto para el verano, aquel que es más natural y agradable en su interior. Hablamos de casas modernas construidas con maderas contralaminadas, bajo una técnica desarrollada desde hace más de un siglo y que ha logrado, en la actualidad, unas construcciones mucho más seguras, eficientes, económicas y resistentes. La madera laminada será tratada de forma mucho más eficaz frente a hongos, plagas o humedades, alejando uno de los grandes problemas que muchos usuarios ajenos contemplan en estas casas y que, realmente, no aparece en la práctica. Así tratada la madera conserva todas sus características naturales, principalmente, a los efectos térmicos, la de resultar un extraordinario aislante. Esto se produce debido a que la madera está compuesta de fibras que, su vez, vienen trenzadas por multitud de celdillas de celulosa, que están rellenas de aire. En otras palabras, la madera está, en buena medida, rellena de aire, y el aire es el aislante térmico por excelencia. La madera se comporta tan eficazmente en este sentido que, incluso, hará innecesario el uso de otros aislantes, como el poliestireno, en construcciones donde sea el elemento principal. Incluso su baja absorción del calor hace que el uso de máquinas de aire acondicionado sea mucho más efectivo, ya que solamente deberán enfriar la estancia, y no los elementos constructivos de la casa. En pocas palabras, una casa de madera será en verano un lugar fresco y agradable, donde la temperatura nunca subirá mucho y además será muy sencilla de ir regulando.

 

 

Sosteniendo el medio ambiente

Madera

 

Evidentemente construir casas modernas con la madera como elemento principal no tiene que significar, ni mucho menos, una falta de respeto para el medio ambiente. Utilizar la madera como elemento constructivo en casas de diseño no puede, por sí mismo, ser un elemento de importancia fundamental en la deforestación de una zona. Lo que sí es preferible es utilizar siempre unas sencillas reglas de deontología medioambiental en este proceso. Por eso las casas construidas por MINKA Houses provienen siempre de explotaciones sostenibles, aquellas que no explotan por completo los bosques y que van permitiendo una recuperación paulatina posterior a la corta. Además, todos los acabados y barnices son igualmente ecológicos, con lo que el respeto al medio ambiente se erige en un factor fundamental para este tipo de construcciones. Este es un elemento fundamental que propiciará que podamos, en el futuro, seguir disfrutando de este tipo de casas.

 

Imagen de seguimiento